Contestar un mail o la imbecilidad del silencio digital

Cuando contestamos un mail estamos transmitiendo más información sobre nosotros y nuestra forma de ser de la que pensamos. Es decir, si recibimos un mensaje breve sabemos que a la persona que nos lo ha enviado le gusta ir al grano o que puede estar ocupada en ese momento. También sabemos si tiene un cierto nivel cultural por su forma de redactar o por las faltas ortográficas en las que pueda incurrir. Si es una persona ordenada por la forma de estructurar el escrito, etc.

Un mail lacónico y tajante, como respuesta a uno nuestro previo, puede denotar poco interés sobre nuestro ofrecimiento.

También hay mails que no se entienden y que se pueden interpretar como un despiste de su autor o como un mero desinterés hacia nuestra misiva o hacia nosotros.

Pero lo peor que en este sentido nos puede pasar es no recibir ningún tipo de respuesta, que es un formato digital de silencio y el cual nos suele augurar un no muy buen desenlace sobre lo que esperábamos que nos contestasen. Aunque en este último sentido, especialmente en el entorno profesional, se llevan la palma aquellos que nos han pedido algo, se lo hemos enviado y ni tan siquiera se dignan a contestarnos porque ya han obtenido de nosotros la información que necesitaban. A este tipo de personas, interesadas por naturaleza, hoy me voy a permitirme tildarlas de imbéciles, porque con sus actuaciones denotan un gran egoísmo y una gran falta de educación. Y también porque debiéramos de empezar a corregir la falta de respeto de aquellos que tratan con desdén a los demás sea cual sea el formato que elijan, ¿no creéis?

3 comentarios
  1. Alejandro J.Román says:

    Carlos

    Es un tema del que he vivido renegando, frente a esta maldita costumbre de la “No comunicación” , hay una pésima costumbre en esta falta de respecto y cero profesionalidad en el trato.

    Excelente articulo

    Muchas Gracias ,
    Cordial Saludo

    Responder
  2. Gonzalo says:

    Buena reflexión, pero comento algo que me ha pasado hace poco…Recibo un mail de una persona que, sin conocerme yo de nada ni ella a mí, directamente me falta el respeto y me insulta…Me tomo la molestia de contestarle para preguntar el motivo…y por supuesto, me contesta con nuevos insultos…Ya le he incluido en la lista de spam, pero mi duda es…merece la pena contestar a gente así? es ganar o es perder el tiempo el tratar de dar explicaciones a gente indeseable y que no razona? dar de comer al troll contestándole o silencio e indiferencia?
    Saludos, gracias, suerte y enhorabuena por tu libro y tus publicaciones.
    Gonzalo
    @gonzalogermj

    Responder

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